sábado, 29 de noviembre de 2014

Las palabras de fe salen del corazón

Por Gloria Copeland

Es creer y decir lo que hace que las cosas pasen. Es creer y decir lo que hace que que se produzca el incremento.

"Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito; creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamas."
(2 Corintios 4:13).

Ha habido momentos en los que nuestras circunstancias parecían oscuras e imposibles. Momentos en los que no teníamos suficiente dinero para pagar las cuentas del ministerio. Momentos en los que nos hemos dejado llevar hasta el desánimo por no haber actuado según la forma en que sabíamos y se suponía que debimos haber actuado. Durante esos momentos habríamos fallado en no haber dicho las cosas correctas, lo que la Palabra de Dios dice respecto a nuestra situación.

Mas luego hemos oído un mensaje predicado en una asamblea o tal vez hemos escuchado alguna grabación plena de fe que nos devolvió directo hacia la fe. Como resultado, nos hemos levantado, hemos tomado el poder de nuestras palabras, nos hemos arrepentido por nuestra falta de fe y de otros errores que habíamos cometido en el proceso y hemos corregido nuestro pensamiento y nuestras palabras.

En todo momento, Dios nos condujo hasta un lugar de victoria. En todo momento salimos del problema después de pronunciar no palabras comunes y corrientes, no únicamente palabras exactas, sino palabras de fe que salían de nuestro corazón.

Si usted está pasando alguna dificultad ahora, quiero que sepa que la diferencia entre permanecer bajo esa dificultad o superarla está en las palabras de fe que hable.

A menudo es el paso que falta a los creyentes que están haciendo muchas cosas correctas. Pueden estar caminando en la verdad y viviendo vidas con fe y diligencia.

Pueden estar sembrando y cosechando y aun así no prosperar tanto como querrían o deberían. La verdad es que no recibirán todos los deseos que Dios tiene para ellos hasta que revisen lo que está pasando ¡literalmente bajo sus narices.

Nuestras palabras son una hoz

Nunca debemos pasar por alto el paso que consiste en decir palabras de fe provenientes de nuestro corazón si es que vamos a ver la plenitud de Dios manifestarse en nuestras vidas.

Es creer y decir lo que hace que las cosas pasen. Es creer y decir lo que hace que que se produzca el incremento. La parte de confiar es la parte de fe. Nuestras palabras deben estar respaldadas por la fe para que sean palabras de fe.

En Marcos 11:22-23 dice: "Tened fe en Dios, porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho".

En pocas palabras, eso es fe.

Hace años, el Reverendo Kenneth E. Hagin dijo que en esta Sagrada Escritura Jesús menciona "creer" una vez y "decir" tres veces. La primera vez que oí su cinta Usted puede lograr lo que dice yo estaba escuchando y muy ocupada tomando notas cuando oí estas palabras en mi espíritu.

En la constancia está el poder

La luz que recibí de Marcos 11:23 cambió mi vida: todas mis palabras son importantes. No solamente las que pronuncio cuando hago oración, sino las de siempre. Nuestras palabras son nuestra fe hablando: ya sea bien o mal. Me di cuenta de que todas mis palabras son vitales para mi futuro. No solamente cuando oro, sino que todas esas cosas que siempre digo están abriendo o cerrando puertas para que Dios actúe en mi vida. Todo lo que digo debe estar en línea con la Palabra de Dios y mis deseos. En pronunciar siempre palabras de fe radica el poder de una vida vencedora.

Si usted dice que "nada está pasando", entonces nada está pasando.

Si usted se pasa lamentándose y sintiendo lástima de sí mismo y diciéndose "esto siempre me pasa a mí" y "no sé por qué Dios no hace nada", entonces siempre pasará y Él nada hará.

Lo que usted realmente cree es lo que dice cuando está bajo presión. Si quiere saber si usted actúa según la fe o no, escuche lo que dice en la privacidad de su propio hogar. Y sepa esto: aun tras las puertas cerradas en la oscuridad de la noche, lo que usted diga importa.

Malaquías 3:13-15 nos dice que Dios estaba escuchando cuando su pueblo dijo: "... ¿qué hemos hablado contra ti? Habéis dicho: por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos. Decimos pues ahora: bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no solo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon". Dios los enfrentó en sus murmuraciones. Él dijo: "vuestras palabras han sido duras contra mí".

No permita que sus palabras sean duras contra Dios. Él no es su problema, Él es su solución. Deje salir la fe en sus palabras y dé a Dios algo con qué trabajar.

Tampoco haga lo que hicieron los hijos de Israel en Deuteronomio 1:27. Cuando se les dijo que había gigantes en la tierra, dejaron entrar el miedo en sus corazones y empezaron a murmurar en sus tiendas. Se quejaron diciendo: "Oh, realmente el Señor debe odiarnos al sacarnos de Egipto solo para hacernos matar por gigantes en la tierra que Él nos prometió".

Dios escuchó las palabras que ellos decían en la privacidad de sus moradas y esas palabras fueron malas a su vista. No tenían fe en lo que Dios les había prometido y por eso, toda una generación se perdió las bendiciones de entrar a la tierra prometida.

Si no está obteniendo resultados, no se queje ni murmure. En vez de eso, enfrente el hecho de que usted puede necesitar un cambio en lo que cree y lo que dice. No va a decir una cosa y cosechar otra. De manera que no diga, "nada está pasando". En vez de eso diga: "lo tengo y no me moveré hasta que se manifieste, en el Nombre de Jesús". Usted no puede decir reducción y esperar aumento. Sus palabras son la hoz. Ellas le traen lo que usted dice.

¿Qué hay en su corazón?

En Mateo 12:34-35 dice: "¡Generación de vívoras!, ¿cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas".

Aquí Jesús nos dice que nuestras palabras revelan con qué hemos estado constantemente llenando nuestros corazones. A medida que llenemos nuestros corazones con la Palabra de Dios y la creamos, la fe se derramará en nuestras palabras. Esas palabras llenas de fe tienen poder y afectarán nuestras circunstancias.

Del buen tesoro de nuestros corazones, buenas cosas saldrán.

Si usted no tiene un buen tesoro almacenado en su corazón (si usted no está creyendo las cosas correctas) usted puede cambiar lo que cree. Simplemente vaya a la Palabra, vea lo que Dios dice de su situación y afirme: "Ese es el camino. Le hago honor a esa Palabra y hago lo que dice". Es así como usted introduce la Palabra en su corazón.

Al llenar su corazón con la Palabra de Dios se establece el Reino de Dios en su corazón. Ella le da las palabras del dominio de Dios.

En Mateo 6:22-23 Jesús dijo: "La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo está lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?" En otras plabras, en qué pone usted su atención es de vital importancia.

La entrada a su corazón es a través de sus ojos y oídos. El "ojo" de la fe ve la Palabra de Dios en vez de ver las circunstancias. Usted puede tener un "ojo" sano siguiendo las instrucciones de Dios: "Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida" (Proverbios 4:23).

Lo que permitamos que entre a nuestros corazones afecta a todas las partes de nuestras vidas.

Si dedicamos tiempo a la Palabra hasta que inunde nuestros corazones, nos dice el Salmo 119:105 que será una lámpara a nuestros pies y una luz en nuestro camino. Pero si estamos llenando nuestros corazones con información mundana: viendo películas y televisión mundanas, leyendo libros y revistas mundanas; nuestros corazones no estarán llenos de luz. Con solo renovar nuestras mentes con la Palabra de Dios (Romanos 12:2), serán nuestros corazones inundados de luz.

A medida que usted renueva su mente con la Palabra, usted aprende a pensar como piensa Dios y tomará decisiones correctas, será bendecido. Es de lo que está hablando Mateo 6:33 cuando dice: "mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas".

Si Dios verdaderamente gobierna en su corazón, si Él es el Señor de su vida y usted hace lo que Él dice, entonces el reino de Dios (su dominio, presencia, poder, gloria y unción) fluirá continuamente de usted y ejercerá autoridad sobre las cosas que vengan en su contra. Ese es el plan de domino de Dios. Las palabras de autoridad son palabras de fe que salen del corazón.

Fe, el estilo de vida del creyente

El estilo de vida de la fe es el estilo de vida del verdadero creyente. Romanos 1:17 dice: "El justo vivirá por la fe".

La fe complace a Dios porque forja un camino para que Él actúe en nuestras vidas. Nos conecta con su unción sobrenatural. Fíjese en Abraham. Dios prometió bendecirlo diciendo: "Te he puesto por padre de muchedumbre de gentes hecho un padre de muchas naciones.." (Génesis 17:5). Aunque parecía imposible, Abraham creyó en el Dios "quien llama a las cosas que no son, como si fuesen" (Romanos 4:17). "Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios." (Versículo 20).

Cuando estuvo de acuerdo con lo que Dios había dicho, vio la promesa cumplirse. Se le concedió lo prometido porque creyó en Dios.

Los creyentes de hoy pueden disfrutar del mismo provilegio que tuvo Abraham. En Gálatas 3:29 leemos: ""Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa"." En los versículos 7 y 9 se lee: ""sabed por lo tanto que aquellos que son de fe, los mismos son hijos de Abraham. Así entonces los que son de fe son bendecidos con el creyente Abraham."."

Se necesita fe para que las bendiciones de Dios se manifiesten en nuestras vidas.

En Hebreos 6:12 se nos instruye: ""no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas"." La Palabra de Dios se hará realidad en su vida si usted la pone en su corazón y en su boca. Sea paciente. No desentierre su semilla con palabras de poca fe.

El demonio ha venidoSatanás viene a robarse la palabra que ha sido sembrada en usted. Él El demonio procurará que usted se aparte de la Palabra. Pero cuando venga la presión, identifique la fuente y la razón. Las persecusiones y la aflicciones vienen son por causa de la Palabra (Marcos 4:11-17115-17). El enemigo trata de hacer que usted crea algo diferente de lo que Dios ha dicho en su Palabra.

¡Pero no deje de creer!. ! No deje de confesar la Palabra. No deje que la presión le haga hablar en forma negativa, hablar palabras sin fe de manera que el enemigo tenga permiso de actuar sobre su vida. Y no se concentre en las circunstancias ni hable de ellas. Al contrario, háblele a ellas.

Sea una persona de fe-fe: alguien que no solo dice cosas correctas en la iglesia los domingos, sino alguien que dice lo correcto siempre. Aun en circunstancias desafiantesdifíciles, una persona de fe cree que la Palabra de Dios es verdadera. Aun cuando aparezca la desperanza, hable la Palabra. Las cosas que usted continuamente dice son las cosas que llegan a pasar en su vida.

El libro de memorias de Dios

Dios oye todas nuestras palabras. Y a Él le gusta escuchar palabras de fe: palabras que dejen salir todo lo que Él tanto desea derramar sobre nosotros. En Malaquías 3:16-17 dice:

"Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para que los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe, y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve".

No solo Dios está escuchando, sino que está tomando nota de aquellos que creen en Él y hablan de su bondad. Dios les llama sus joyas, sus tesoros.

Ese es el grupo al que podemos pertenecer usted y yo si hablamos palabras de fe que vengan desde nuestros corazones y obedecemos esas palabras con nuestras acciones.

En cada uno de los desafíos que Ken y yo hemos enfrentado, algo ha pasado mientras escuchábamos una cinta o asistíamos a una asamblea. La Palabra de Dios nos corregía, nos apartaba de la desobediencia o de la incredulidad y destruía lo que nos estaba sujetando. Escuchar la Palabra de Dios nos ha sacado del desaliento. Ha despertado de nuevo nuestra fe. Ha hecho que dejemos de vernos en el hoyo o en problemas. Nos ha hecho empezar a creer y proclamar que tenemos la victoria.

Aunque nada de lo natural cambió en forma inmediata, algo pasó en lo sobrenatural. Algo pasó en nuestros corazones. Dios lo vio también, Él miró en nuestros corazones. Escuchó nuestras palabras. Él se dio cuenta de que hay fe en ellas. ¡Se dio el cambio! ¡Se movió la montaña! Ya fuera una cuenta de 6 millones de dólares para pagar el programa de televisión o cualquier otro tipo de dificultad; siempre salimos adelante.

Dios nos ayudó. Aun cuando nos aplastara la dificultad y actuáramos como derrotados y murmurásemos en nuestra tienda, nos restableció al lugar en donde teníamos suficiente fe como para dejar de decir y hacer las cosas erróneas y empezar a decir las palabras correctas. Derscubrimos que vale la pena pronunciar palabras que agraden a Dios.

Así que, si brotan de su boca palabras equivocadas, arrepiéntase y vuelva a la verdad de la Palabra. Si usted dice palabras que están a contrapelo de lo que cree, arrepiéntase y diga: "Yo anulo ese poder en el Nombre de Jesús. Creo en la Palabra de Dios, y no aceptaré ninguna palabra que se le oponga proveniente de mi boca. Padre perdóname".

Haga que todas sus palabras coincidan con la Palabra de Dios. Diga palabras de fe que den a su Padre celestial la libertad para hacer lo que a Él más le gusta: bendecirle a usted con la abundanciade de la vida de Dios y de sus riquezas. Dele a Dios el gusto de anotar sus palabras de fe en su libro de memorias. Deje que Él tome nota de que usted es uno de los que creen en Él y hablan de su bondad. Colme la alegría de Dios de llamarle a usted su joya, su posesión especial, su tesoro exclusivo.

Ofezca a Dios las palabras de fe que brotan de su corazón.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Todo tiene su tiempo

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

Gracias, Dios mío, por las diversas etapas de mi vida. Cada una tiene su encanto.

«Este es el día que hizo el Señor; nos gozaremos y alegraremos en él» (Salmo 118:24).

Tiempo de nacer, y tiempo de morir…

Te doy gracias por el don de la vida y porque un día, impulsada por Tu amor, pasaré a una vida mejor en el más allá.

«En Tu mano están mis tiempos» (Salmo 31:15).

Tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado…

Gracias tanto por el éxito como por el fracaso. La experiencia es maestra exigente, pero fiel.

«Por el Señor son ordenados los pasos del hombre. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque el Señor sostiene su mano» (Salmo 37:23,24).

Tiempo de matar, y tiempo de curar…

Gracias por las enfermedades y por las demás contrariedades que has permitido que me sucedieran para llevarme a depender más de Ti. Gracias por darme las fuerzas para salir adelante.

«A vosotros los que teméis Mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en Sus alas traerá salvación» (Malaquías 4:2).

Tiempo de destruir, y tiempo de edificar…

He conocido decepciones y pérdidas. Gracias por hacer que esas pérdidas despejaran el terreno para edificar cosas mejores.

«Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien» (Romanos 8:28).

Tiempo de llorar, y tiempo de reír…

Gracias por las épocas de tristeza y las de alegría, y por el sol, que se disfruta aún más después de una tormenta.

«Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría» (Salmo 30:5).

Tiempo de endechar, y tiempo de bailar…

Te doy gracias porque, a pesar de la tristeza que siento por la pérdida de algunos seres queridos, para mí es un consuelo saber que están en el Cielo y que un día volveremos a estar juntos.

«Has cambiado mi lamento en baile» (Salmo 30:11).

Tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras…

Gracias por los cambios y las innovaciones, que me recuerdan que la única constante en mi vida eres Tú.

«[Nada] nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro» (Romanos 8:39).

Tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar…

Gracias por permitirme disfrutar de la compañía de mis amigos y mi familia. Gracias también por las temporadas de soledad, en que Tú me consuelas como nadie más sabe hacerlo.

«El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos» (Deuteronomio 33:27).

Tiempo de ganar, y tiempo de perder…

Gracias por las épocas de escasez y por las de prosperidad. Ambas a su manera me han enseñado a valorar más lo que tengo.

«El Señor dio, y el Señor quitó; sea el nombre del Señor bendito» (Job 1:21).

Tiempo de guardar, y tiempo de desechar…

Ayúdame a desechar mi orgullo, mi egoísmo y otros pecados del alma. Sea lo que sea que me depare el futuro, ayúdame a aferrarme a lo más valioso: Tú, mi buen Señor, y Tu amor y verdad.

«El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará» (Filipenses 1:6).

Tiempo de romper, y tiempo de coser…

Aun cuando me descarrío, Tú nunca me escatimas Tu amor. Tu misericordia y Tu perdón me motivan a mejorar.

«Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad» (1 Juan 1:9).

Tiempo de callar, y tiempo de hablar…

Gracias por estar siempre a mi lado para escuchar mis cuitas, ofrecerme soluciones y encaminarme bien. Ayúdame a tratar a los demás de la misma manera.

«Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar» (Santiago 1:19).

Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer…

Ayúdame a perdonar a quienes me han ofendido, como haces Tú conmigo; a amar al pecador, pero aborrecer el pecado.

«Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo» (Efesios 4:32).

Tiempo de guerra, y tiempo de paz.

Mientras exista el mal en el mundo, siempre habrá guerras; pero te agradezco que un día pondrás fin a todo eso. Entretanto, ayúdame a trabajar por la paz.

«Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mateo 5:9

Dios los bendiga grandemente en el este, porque su gracia y amor es infinita y eterna.

viernes, 31 de octubre de 2014

La fe que prevalece

"El Espíritu da vida; la carne no vale para nada. Las palabras que les he hablado son espíritu y son vida". Juan 6:63 (NVI)

La fe viene por el contacto con la palabra revelada de Dios, cuando Dios te abre los ojos del espíritu puedes ver una realidad espiritual, y esa realidad espiritual tiene vida, unción y fe. Jesús dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" y a todos los que se nos reveló eso sabemos que es una realidad inquebrantable.

Hablé con muchas personas apartadas del camino de Jesús y me decían que muchas veces se ponían mal porque sabían que no hacían lo correcto; vivian en pecado deliberadamente sin importarles nada y especialmente por las noches al estar solos y en silencio era cuando sentían ese remordimiento que trae el pecado. ¿Por qué les pasaba esto? Porque habían recibido revelación y esa revelación deja una marca imborrable, porque cuando eres iluminado puedes "ver" algo de la realidad espiritual y sucede que cuando lo ves siempre en lo profundo de tu ser te quedará esa imagen. Esta imagen en nuestra mente, alma y espíritu queda grabada a fuego porque tomamos contacto con la vida eterna de Dios. No es la vida natural terrenal o anímica, sino es la santa, pura y gloriosa vida espiritual eterna de Dios. Jesús dijo: "Yo sol la luz del mundo el que me sigue no andará en oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida". Cuando la fe no existe en nuestro corazón no podemos ver la realidad de Dios con claridad. Pero cuando escuchamos una palabra de fe de alguien que tiene luz y revelación, esa simple palabra viene cargada de unción. Y hay corazones que la reciben y otros no. Si las personas dejan su vida abierta a Dios la recibirán. Una vez que aceptamos al Señor esa vida siempre estará disponible para que acudamos a ella, porque el Espíritu Santo mora en nosotros. Pero sucede que si la fe no es alimentada se va adormeciendo, se debilita y apaga lentamente. Por eso es necesario alimentarse cada día de la presencia y la palabra de Dios.

La fe no importa si es pequeña o grande, o que "sintamos" que sea fuerte o débil, lo que importa es que si tenemos fe como un grano de mostaza, si tenemos un poquito de fe es suficiente, porque esa fe es pura de Dios y actuará. Debes usar la medida de fe que tengas y eso te ayudará en tus problemas. Tu tienes fe por eso lees esto y si quieres más fe debes alimentarte de la vida de Dios cada día.

Reflexiones de Fe:

• Si crees que Dios existe y crees que Él te haya comprobado su amor y poder, entonces es tiempo de confiar. El te dará la respuesta a tus inquietudes. Declárala y actúa en Fe.

• En Dios encontramos todas las respuestas, el es "La sabiduría" no es que "tiene" sabiduría sino que El es.

• El es también la luz que te dará claridad, la libertad que te dará la alegría inefable, el es la salvación para todos nuestros pecados.

• El es la paz que llena nuestra alma de perdón y liberación de cargas y preocupaciones.

• El es el gran Yo Soy, el que era, el que es y el que ha de venir a buscarnos en su pronta segunda venida.

• ¿Por qué dudas? Es porque estas engañado y endurecido. La fe es aceptar la verdad declarada por Dios.

• La soberbia y orgullo carnal apagan la fe, porque un corazón soberbio esta declarando que No necesita a Dios. Esto es pura necedad.
• La Fe dice que Dios es confiable.

• La Fe declara que Dios no miente.

• La Fe es la garantía de que Dios actuará en nosotros.

• La Fe se desea, se busca, se escucha, se lee, se medita, se recibe y se ejecuta.

• La Fe muchas veces esta escondida bajo preocupaciones y distracciones.

• La Fe sabe que para Dios no hay nada imposible y que la respuesta esta a punto de llegar. En breve lo verás.

Hoy te desafío a que puedas usar esa fe que esta en tu interior para creer en ese Dios sobrenatural, grande y poderoso. Que actúes y camines de acuerdo a la fe. Tus acciones y actitudes demostraran tu fe. Proponte ser una persona de Fe. Enójate con la incredulidad, con la duda y con el temor. ¡Hecha fuera el temor! Dios te ayudará en lo que sea.

El temor es la carta de presentación del diablo. Siempre que el diablo te quiera atacar, abrirá su embestida con temor, temor y más temor. Por eso cuando sientas temor, dile a ese temor: "Temor no te creo, no te recibo, eres mentiroso, te rechazo, ¡te reprendo! En el nombre de Jesús" La verdad es seguridad, Dios es luz, es confianza, es la roca eterna sobre la cual estamos parados. ¡¡¡Créele a Dios No al temor!!!

El miedo es una mentira, un humo, no existe.

Pero si por el engaño de la incredulidad le das lugar al temor es como que le abres la puerta a lo malo y se la cierras a Dios.

Cuando rechazas el temor lo derrotas de inmediato, cuando no le crees, lo destruyes por completo. ¡¡Resiste al diablo y huirá!!

Cuando te quiera asaltar la preocupación recuerda que el mismo Dios que te dio vida eterna, que te perdonó, que te ayudó en muchos momentos de tu vida lo volverá a realizar. Dios permanece Fiel. Sigue Adelante. Todo lo que emprendas prosperará.

Transformados para brillar

Para levantar una construcción se necesita ladrillo, cal, cemento y arena, ahora bien, ¿que pasaría si tratara de unir los ladrillos solo con arena? No se pegarían; ¿y si trato de unir nada mas con cal? tampoco sirve, todo caería en segundos, entonces lo lógico sería preparar los elementos con las medidas correctas para una buena y fuerte construcción, así es nuestro andar en la vida. Como dice el refrán: "Una de cal y una de arena". Muchas veces hemos pasado por momentos de alegría y otros de tristezas, esperamos que la vida sea todo de color de rosas sin espinas, pero parte de nuestro crecimiento y madurez se debe al haber experimentado golpes, lagrimas, fracasos y pérdidas.

Somos hechuras de Dios Efesios 2:10

"Vamos en aumento como la luz de la aurora". Si nos hubiera sido todo fácil, si tuviéramos todo servido, o nos guardarían dentro de una cajita de cristal para que nadie nos lastime y no sabríamos lo que es un dolor, pues seriamos personas, casi sin sentimientos porque no pudimos experimentar una falta.

Si fuera todo lo contrario y solo recibimos golpes, maltratos, sin ningún tipo de contacto físico ni palabras de afecto, sería atroz. Se ha comprobado que en niños que fueron abandonados y criados en orfanatos donde solo se le asistía para darle de comer e higienizarlos sin contacto físico, ni abrazos, ni caricias, estos niños sufren de una enfermedad llamado marasmo (apatía profunda), cuando son adultos no saben dar ningún tipo de afecto."No se puede dar lo que no se tiene".

A nadie le gusta pasar por momentos malos, ni la idea de que las cosas nos salgan mal, pero es parte de nuestro desarrollo emocional y espiritual.

Quizás te preguntes: ¿Dios quiere esto para mi vida? claro que no, pero por causa de nuestra naturaleza pecaminosa es necesario que pasemos por situaciones difíciles, porque tenemos que entender y aprender a tomar lo bueno y desechar lo malo, porque es parte del proceso de cambio para ir camino a la santidad, ya que en Su Palabra dice: "Sin santidad nadie verá al Señor".

También Dios nos dice que todas las cosas negativas, toda circunstancia no grata, todo, todo nos ayuda a bien (Romanos 8:28) y así vamos creciendo y madurando y va saliendo lo mejor de nosotros, es casi como ver a una oruga en su crisálida, ésta se va transformando lentamente hasta llegar a su máximo esplendor, y sale a luz esa hermosa mariposa que estaba escondida y envuelta de algo que lo ayudó a desarrollar y fortalecer su cuerpo, su vida misma, para luego tomar el vuelo… el destino que Dios marcó. Nuestra vida está escondida en Cristo y se revela día a día en la medida en que lo buscamos.

Cuando estamos abatidos por la vida, la mejor manera, rápida y segura de salir es desatando adoración a Dios, aunque te resulte difícil, pero es cuando más debemos de alabarlo, en las pruebas.

"En el colegio te dan una lección y luego te toman prueba, la vida te da pruebas y por cada prueba una lección"

Pero lamentablemente muchas veces en los peores momentos buscamos contar una y otra vez el mismo problema a personas que no son aptas para darte la salida que necesitas, éstas son como el equipo contrario de un campeonato de ping-pong, tú le lanzas la pelotita (tu problema) y te la devuelven con más fuerzas y la vuelves a tirar, y así te pasas la vida, sin encontrar respuestas, porque eliges tener una charla horizontal y no vertical. Si en la primera aparición negativa lanzas tu problema hacia arriba donde está Dios, ésta vuelve, pero transformada en solución. Entonces no juegues al ping-pong con tu problema, arrójalo bien lejos. Todo aquello que te aplasta, todo lo que no te deja avanzar, eso que te hace retroceder, y ni siquiera para tomar impulso vayas hacia atrás, siempre mira adelante que Jesús está con los brazos abiertos esperando y disfrutando cada paso que das hacia Él.

Así como se ríe en la vida también se llora y en todo momento dale gracias a Dios, porque detrás de las lágrimas hay una gran victoria y además sacarás provecho, habrás aprendido algo nuevo, habrás logrado empatía para ponerte en el lugar de aquellos que sufren, dolor de soledad, de desprecio, serás sensible al necesitado. La sensibilidad es buena cuando fuimos sanados y si la sabemos aplicar es para ser de bendición a los demás y entonces sabrás reír con los que ríen y llorar con los que lloran y esas lágrimas no caen al vacío, sino que una a una las recoge Dios y lo cambia en alegría y danza.

Cuando leo ese versículo tan corto pero tan profundo y tocante en Juan 11:35 "Jesús lloró" me imagino a Dios Padre cuando vio a su hijo derramar lágrimas, y me digo… "Cuando veo llorar a uno de mis hijos que ya son grandes se me desgarra el corazón, los abrazo, los contengo con mi amor y secan sus lágrimas en mi ropa, cuánto más Papá Dios que entregó a su Hijo y permitió que lo crucificaran por amor a la humanidad entera, creo que al verlo pasar por esa cruz de dolor estoy segura que Él también lloró y se desgarró, así como llora contigo cada vez que estás en tristezas y te abraza, te sostiene y enjuga tus lágrimas, te da nuevas fuerzas y te dice:

"Levántate hij@ mi@ y resplandece, que tu luz ha llegado, y la gloria del Señor brilla sobre ti". (Isaías 60:1) y avanza porque Yo estoy contigo, Yo te sostengo de mis manos, nada ni nadie te puede quitar el lugar, ni lo que te pertenece, porque es tuyo, nadie te va a separar de mi amor por ti. Si hoy estás pasando una situación bien difícil, Dios interviene, porque quiere restaurarte, libertarte y sanarte y entrega en tus manos la victoria y hará de ti una nación grande. Dios hoy desata un milagro en tu vida, créelo. (Si copias este mensaje nombre autor y web avanzapormas.com)

jueves, 16 de octubre de 2014

La Ley del Camión de Basura

Me subí a un taxi rumbo a la Estación Central del Ferrocarril y cuando íbamos por el carril de la derecha, por poco nos estrellamos con un carro que así de repente y de la nada salió como bólido de donde estaba estacionado.

El conductor del taxi en que iba alcanzó a frenar a todo lo que daba, el taxi se derrapó y por un pelo de rana casi le pegamos al auto que quedó frente a nosotros.

Después de esto, el conductor del OTRO auto, el tipo que casi causó el accidente, asomando la cabeza por la ventanilla comenzó a gritarnos una cantidad horrible de insultos y majaderías.

Todavía recuperándome del susto, lo que acabó de sacarme de mis casillas fue la actitud del chofer de mi taxi, quien en forma extremadamente amistosa y cortés le sonreía y saludaba con la mano al conductor del otro auto.

Yo estaba furioso y confundido, pero no me quedé con las ganas y le pregunté al chofer de mi taxi que por qué se ponía a sonreír y saludar al tipo que casi nos hizo chocar, arruinar su taxi y posiblemente hasta enviarnos al hospital.

Entonces, el taxista con voz pausada me contó lo que ahora yo llamo "La Ley del Camión de Basura".

Mire, me dijo: ¿Ve aquel camión de basura? Sí, le dije, ¿y eso qué tiene que ver?

-Pues, así como esos camiones de basura existen, hay muchas personas que van por la vida llenos de basura, frustración, rabia, y decepción.

Tan pronto como la basura se les va acumulando necesitan encontrar un lugar donde vaciarla, y si usted los deja seguramente le vaciarían su basura, sus frustraciones, sus rabias y sus decepciones. Por eso cuando alguien quiere vaciar su basura en mí, no me lo tomo personal; sino tan sólo sonrío, saludo, le deseo todo el bien del mundo y sigo mi camino. Hágalo usted también y le agradará el haberlo hecho, se lo garantizo.

A partir de ese día comencé a pensar qué tan a menudo permito que estos Camiones de Basura me atropellen; y me pregunto a mí mismo cuán a menudo recojo esa basura y la esparzo a otra gente en casa, en el trabajo o en la calle.

Así que me prometí que ya jamás lo iba a permitir. Comencé a ver camiones de basura y así como el niño de la película "El Sexto Sentido" decía que veía a los muertos, bueno ahora así yo veo a los Camiones de Basura. Veo la carga que traen, los veo que me quieren echar encima su basura, sus frustraciones, sus rabias y sus decepciones y tal y como el taxista me lo recomendó, no me lo tomo personal, tan sólo sonrío, saludo, les deseo lo mejor y sigo adelante.

Los buenos líderes saben que tienen que estar listos para su próxima reunión. Los buenos padres saben que tienen que recibir a sus hijos con besos y abrazos. Los líderes y los padres saben que tienen que estar física y mentalmente presentes y en su mejor estado para la gente que realmente es importante para ellos.

En resumen, la gente exitosa no permite que los Camiones de Basura absorban su día.

Prov.15:1
"La blanda respuesta quita la ira: Mas la palabra áspera hace subir el furor."

1 Tesalonicenses 5:16
Estad siempre gozosos.

Salmos 16:11
Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.

Isaías 65:18
Más os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo alegría y gozo

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jueves, 11 de septiembre de 2014

Capacitados para soñar

Si Dios te dio una visión grande es porque tenés potencial suficiente para alcanzarla y llevarla adelante .

Dios es un Dios de amor, quiere bendecirte y llenarte de prosperidad y abundancia, Él desea que avances hacia tus sueños, es por eso que te ha dado todas las capacidades para lograrlo. Detenete por un instante y comenzá a imaginar tu sueño con tu mente, tu corazón, tu espíritu. Buscá en Dios cuál es el propósito y el sueño por el cual Él te creó. ¿Qué es aquello que te moviliza y te llena de fuerzas?, ¿qué fue lo que siempre pensaste hacer y aún no comenzaste? ¿Cuál es tu pasión? ¿Cómo te ves en ese sueño?

Tu sueño te hará ser una persona única, diferente a los demás. Tu sueño dará significado a tu vida. Tu sueño te hará ir más allá de la razón y te inspirará para no bajar los brazos ante el primer obstáculo. Tus ojos espirituales ya vieron el final de la película en donde estás sentado con tu sueño cumplido.

A diferencia de las demás personas, los hijos de Dios, conocemos el final de nuestro sueño: "Para el que cree todo es posible". Soñar significa ver primeramente con tus ojos espirituales lo que después verás con tus ojos naturales. Tu sueño te hará desafiar los imposibles, te llenará de pasión, hará que tu fe te sostenga en cada paso que acciones, y te muevas en pos de ese sueño. Cuando una persona tiene un sueño, ese sueño lo hará mantenerse parado, con fe.

No importa el tiempo que pase, siempre hay más fuerzas cuando el objetivo es claro. Todas las bendiciones que Dios tiene para ti, y todo lo que El Señor ha soñado para nosotros está en nuestras manos, sólo nos falta ponernos de acuerdo con el sueño, con el propósito de nuestra vida, acordar con ellos y no permitirnos abandonar la carrera hasta haberlo conquistado.

La fuerza de una visión

Joel 2:28 dice: "Después de esto, derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano. Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán, tendrán sueños los ancianos y visiones los jóvenes".

Este es tiempo de visiones, la Biblia dice que en los postreros días sucederá algo grandioso: Dios derramará profecías, sueños y visiones sobre su pueblo, y nosotros somos quienes estamos viviendo en los postreros días, por lo tanto somos partícipes de la generación que verá grandes maravillas de Dios.

Todo en el Reino de Dios se mueve por visión. El Reino de Dios no es un reino natural sino sobrenatural. Sin visión no somos nada. Para poder vivir una vida exitosa y alcanzar las alturas espirituales que Dios tiene preparadas para sus hijos, necesitamos tener una visión.

Sin visión el pueblo perece. ¿Qué significa tener una visión? Solamente los hijos de Dios podemos tener visión espiritual.

La palabra visión aparece en el Antiguo Testamento treinta y cuatro veces y en todos los casos aparece en los libros proféticos.

Visión significa "medio de comunicación divino". Es decir, que el medio de comunicación de Dios es la visión. Una visión nos permite abrir una ventana hacia el futuro.

A Dios le encanta poder mostrarte lo que sucederá en tu futuro, es más, Dios quiere que puedas conocer todo lo que vendrá.

En la Biblia, Dios le mostró a José, hijo de Jacob, por medio de una visión cómo sería su futuro unos veinte años antes de que sucediera. Cuando Dios llama a Moisés por medio de la zarza ardiente, Dios le habla de lo que sucedería años más tarde. Cuando Dios llama a Abraham, le dice: "Mira al cielo, ¿ves las estrellas?, así será tu descendencia"...

En los tiempos de Samuel, dice la Palabra que la visión escaseaba, y éste es un gran problema que atraviesan muchas iglesias en la actualidad. Líderes sin visión, sin rumbo, sin pasión, que no tienen un objetivo claro de hacia dónde Dios está llevando a su pueblo.

Y como dice el libro de Proverbios, sin visión el pueblo se desenfrena, se desenfoca.
Las iglesias que nacieron sin un objetivo claro, sin un propósito a seguir, con el tiempo tienden a desaparecer. Las iglesias que crecen, se multiplican y perduran en el tiempo, nacieron por una visión de Dios. Todo lo que nace de una visión dada por
Dios perdura.

Dios quiere que todos sus hijos tengamos una visión concreta para que sepamos hacia dónde debemos ir. Una vez recibida la visión mantenerte firme en ella y en el pacto que hiciste. Una vida que se encamina detrás de la visión de Dios es una vida que va a alcanzar el éxito. Abrazá la visión y el sueño, caminá y enfocate en él todo el tiempo, y a través de la ley de acuerdo que hayas hecho con la visión y el sueño, no sólo lo abrazarás sino que lo verás en tus manos, lo tocarás, lo disfrutarás y te gozarás.

Visión sin Acción, es Ciencia Ficción.

Muchas personas dicen: "tengo una visión", pero en realidad lo que tienen es sólo una ilusión, una fantasía. Podemos querer que nuestra iglesia, que nuestro grupo crezca, llegar a fin de año y que haya cien personas nuevas, pero si no tenemos metas claras que nos acerquen al sueño, si no nos movemos a conquistarlo, éste será sólo una linda ilusión, una buena intención. Cuando Dios nos da una visión, Él sabe que tenemos el potencial necesario dentro nuestro para alcanzar todo lo que hemos visto en nuestro espíritu.

Si Dios te dio una visión grande es porque tenés potencial suficiente para alcanzarla y llevarla adelante. Habacuc 2:2 dice: "Escribe la visión, y corre tras ella".


No dice que camines o que vayas despacio, Dios te dice que empieces a correr detrás de ella, que empieces a buscarla, liberes todo el potencial del Espíritu Santo de Dios que hay dentro tuyo. Dios te dice: "despójate de todo peso que no te permita correr detrás de tu meta, libérate de todo aquello que te limita". Pero no sólo necesitamos una visión sino, estrategias para alcanzarlas.

Fuente: http://www.avanzapormas.com/Palabras-de-aliento-2010/capacitados-para-sonar-cesar-castets.HTML


Sigue tus burbujas

"En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti."1

Ven Treat habla acerca de un buzo que dijo "cuando estas en aguas profundas, estas rodeado por una luz, así que no hay manera de saber que lado es hacia arriba porque el agua difumina la luz. No pesas absolutamente nada bajo el agua, así que no tienes el sentido de la gravedad.

"Rodeado por un aura de luz, es fácil perder todo sentido de dirección y quedar desorientado. Tal vez sientas que ese es el camino hacia arriba y que las burbujas de aire se están moviendo de lado. Tal vez estés tan convencido de que esta percepción es la correcta que decides ignorar las burbujas y vas hacia la dirección que piensas que es hacia arriba. No me sorprendería que algunos buzos hayan perdido la vida por esta razón. Una de las primeras cosas que nos dijeron cuando aprendimos a bucear era que siempre confiáramos en las burbujas—que siempre siguiéramos a las burbujas. No importa como se sientan, no importa lo que piensen, sus burbujas siempre tienen la razón."

En ocasiones la vida puede ser así.  Si basamos las reglas de la vida en nuestros sentimientos y /o percepción, fácilmente podemos salirnos del camino.  La filosofía, "Si se siente bien, debe ser lo correcto," es una guía peligrosa de seguir porque nuestros sentimientos nos pueden jugar todo tipo de trampas.  Si algo está mal, estará mal sin importar lo que sintamos.  En realidad es importante que no neguemos o reprimamos nuestros sentimientos porque podemos aprender a confiar en ellos—pero en lo que no siempre podemos confiar es en nuestra interpretación de ellos o en comprender lo que nos están diciendo.

Cuando se trata de vivir una vida productiva, la única guía a seguir en la vida es la palabra de Dios, la Biblia.   Dentro de ella están las "burbujas de vida" que debemos de seguir.  Estas "burbujas" están siempre correctas. ¡Siempre!

Se sugiere la siguiente oración: "Amado Dios, gracias por tu Palabra, la Biblia, y por darnos los principios para una vida sana y plena. Dame el amor por tu Palabra y el deseo de guardarla en mi corazón para no pecar contra ti. Gracias por escucharme y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.

1. Salmo 119:11, (NVI).

jueves, 14 de agosto de 2014

No Pierdas la Paciencia

En el mercado un hombre se percató de una señora que llevaba en su carrito de compras una pequeña niña de tres años de edad. Al pasar por la sección de las golosinas, la pequeña pidió unas galletitas. Su madre le dijo que no. La niña comenzó a quejarse y a hacer ruido, y la madre dijo tranquilamente:

-Por favor Mónica, no te enojes, ya estamos a mitad de camino y pronto terminaremos.

Llegaron al pasillo donde se encontraban los dulces y caramelos, y la niña comenzó a gritar en voz alta mientras los pedía.

-Tranquila mi amor, tranquila, no llores, solo dos pasillos más y saldremos de este lugar.

Cuando llegaron a la caja donde debían pagar los comestibles, inmediatamente la niña comenzó a pedir chicles a voces. Y al ver que no se los iban a comprar, le dio una rabieta. Pacientemente la madre dijo:

-Mónica, en solo cinco minutos terminaremos de pagar los comestibles y entonces podrás ir a casa y dormir una rica siesta.

El hombre las siguió hasta el estacionamiento de autos y detuvo a la señora para felicitarla.

-No pude dejar de observar lo paciente que usted ha sido con la pequeña Mónica -dijo él.

Al instante la mujer dijo:

-Yo soy Mónica. El nombre de mi niña es Tammy.

A veces, la única manera de subsistir a través del día es hablando con uno mismo.

Intentar que un chico entre en razón es algo bueno, siempre y cuando puedas hacerlo sin que tú mismo pierdas la razón.

Mateo 12:35
El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas.

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jueves, 24 de julio de 2014

APRENDIENDO A CONVERSAR CON DIOS

Para conversar con Dios es necesario, antes que nada, aprender a estar en silencio.

Muchos se quejan de que no logran oír la voz de Dios y, por lo tanto, no hay ningún misterio.

Pero por lo general estamos tan preocupados por hablar, hablar y hablar, que Él simplemente nos oye.  Si hablamos todo el tiempo, nada hay más natural que solamente escuchemos el sonido de nuestra propia voz.  Mientras nuestro yo esté dominando, solo nos oiremos a nosotros mismos.

La manera más simple de orar es quedarse en silencio, poner el alma de rodillas y esperar pacientemente que la Presencia de Dios se manifieste.  Y Él siempre viene.  Él entra en nuestro corazón y domina nuestras vidas.  Quien ya tuvo esa experiencia, nunca la olvidará.

Nuestro gran problema es llegar a la Presencia de Dios para oír solamente lo que queremos.   Generalmente, cuando llegamos a Él para pedir algo, ya tenemos la respuesta a lo que queremos.  No le pedimos que nos diga lo que es mejor para nosotros, sino que le decimos a Él lo que queremos y pedimos eso.

Siempre está nuestro yo dominando, como si fuera al contrario: nosotros dioses, y Él, simplemente, a nuestra disposición para complacer nuestros deseos.  Pero Dios nos ama lo suficiente para no darnos todo lo que queremos cuando nos comportamos como niños mimados.  Dios nos quiere maduros y listos para la vida.

¿Quién es Dios y quiénes somos nosotros?  ¿Quién creó a quién y quién conoce el corazón de quién?  Somos altivos y orgullosos.  Si Dios no nos habla es porque estamos siempre hablando, en lugar de Él.

Por lo tanto, si quieres conversar con Dios, aprende a estar en silencio primero.  Aprende a ser humilde, aprende a escuchar.  Y aprende, principalmente, que Su voz nos habla a través de personas y de hechos, y que no siempre las soluciones que Él encuentra para nuestros problemas son las mismas que imponemos.

Dios también dice "no" cuando es eso lo que necesitamos.  Él conoce nuestro corazón mucho mejor que nosotros, pues ve dentro y ve nuestro mañana.  Él conoce nuestras limitaciones y nuestras necesidades.

La Biblia nos da este consejo: "Cuando quieras hablar con Dios, entra en tu cuarto y en silencio ora a tu Padre".   Esa es la sabiduría divina, la llave del misterio, y que nunca comprendemos. Pero aún es tiempo...

Encontramos en el libro de Proverbios la siguiente frase: "Las palabras son plata, pero el silencio vale oro".  La voz del silencio es la voz de Dios. Y hablar con Él es un privilegio maravilloso accesible para todos nosotros.

Leticia Thompson

Versión en español por Eduardo e Irany Lecea

sábado, 12 de julio de 2014

En la Vida necesitamos Fe

Fuimos hechos para conquistar el ambiente, resolver problemas, alcanzar metas y no hallamos real satisfacción o felicidad en la vida sin obstáculos que vencer o metas que alcanzar. -Maxwell Maltz en Psico-Cibernética (1960)

Siempre he enfrentado la vida de frente porque no he tenido otra opción.

Recibí un temprano empujón cuando, a la edad de ocho años, perdí a mi padre. Desde entonces, mi vida ha sido una lucha.

Fui criado por mi madre, una viuda que no tenía ni educación ni recursos financieros, pero sí un gran corazón. Mi madre es una mujer maravillosa. Me beneficié grandemente por el pozo sin fondo de su sabiduría. Mamá inspiró en mí sólidos valores morales y espirituales y la virtud del trabajo duro.

Mi madre es la influencia más duradera y profunda en mi vida. Ella vendió sus propiedades para enviarnos a mí y a mi hermano a la escuela. Sus metas eran sencillas; quería que yo llegase a ser alguien, que llegase a lugares que ella nunca se atrevió a soñar, por lo que, cuando dejé la escuela secundaria le prometí que haría de mi vida un milagro, venciendo toda adversidad. Aquella promesa ha sido mi motivación.

A los 10 años ya había adquirido el deseo de superarme vendiendo agua helada y galletas en las calles de Lagos para mantener a mi madre. Lo mejor que me ocurrió fue crecer, como dicen, "del otro lado de los rieles", sin el privilegio de padres pudientes.

Todo lo que quise tuve que luchar para obtenerlo. En vez de freno, esto fue una genuina ventaja para mí.

Hoy, le agradezco a Dios que aquellos tiempos sean ya historia. Pero hubo tiempos en los que, como dice la canción, "estuve tan abajo que cualquier cosa me parecía arriba". En ningún punto de mi vida, abajo en el valle o saboreando logros, llegué a pensar que sería fácil. En vez de esperar que la vida nos conceda un camino fácil, entremos en el flujo de la vida y tomémosla como se nos viene, comprendiendo que habrá tiempos difíciles que probarán nuestra alma y buenos que nos animarán.

En la vida necesitamos fe para enfrentar la vida de frente. En vez de levantar la bandera blanca de rendición, proyectar nuestra ira o tomar la ruta de menor resistencia, enfrentemos el desafío de frente con nuestra fe en Dios.

Marcus Garvey dijo una vez: "Algunos de nosotros parecemos aceptar la posición fatalista, la actitud fatalista, que el Creador nos concedió una cierta posición y condición y por lo tanto no hay necesidad de intentar de vivir de otra manera". Sus palabras introdujeron un ensayo de los escritores Dennis Kimbro y Napoleon Hill, quienes escribieron sobre hombres negros que enfrentaron desafíos en el libro "El Hermano: La Odisea del Hombre Negro en América - Una Antología".

"En la vida de todos llega un tiempo de desafío -un tiempo cuando todos nuestros recursos son probados. Un tiempo en que la vida parece injusta. Un tiempo cuando nuestra fe, nuestros valores, nuestra paciencia, nuestra compasión y nuestra habilidad de perseverar son estiradas al límite y más allá. Algunos han utilizado tales pruebas como una oportunidad para crecer; otros se han volteado y permitido que estas experiencias destruyan sus esperanzas".

La vida lanzará tantas cosas en nuestro camino. Son hitos que le dan sentido a nuestra travesía, eventos que no sólo moldean nuestra vida sino la manera en que la percibimos.

Hoy, el muchacho que luchaba en las calles de Lagos y que apresuró el lanzamiento de un álbum al intentar hacerse de un nombre en el mundo del espectáculo, ha llegado a ser un hombre con los pies bien plantados en su sueño, impulsado por la firme determinación de una madre y su fe en Dios. Así que cuando las cosas se pongan difíciles, cuando la situación se vea incierta, no temamos.

Sigamos adelante. Aferrémonos a nuestra fe con la animadora seguridad divina que todo estará bien. Nos vemos pronto en la cima.

Dayo Olomu, conferencista motivacional y empresario de medios residente en Londres
Recordemos que nuestra vida está en las manos de Dios y él trabaja cada instante y en cada circunstancia que rodea nuestra vida aunque no lo entendamos en el momento.

Cuando José fue llevado a Egipto, Potifar, un oficial egipcio de Faraón, capitán de la guardia, lo compró a los ismaelitas que lo habían llevado allá.
Y el Señor estaba con José, que llegó a ser un hombre próspero, y estaba en la casa de su amo el egipcio.
Y vio su amo que el Señor estaba con él y que el Señor hacía prosperar en su mano todo lo que él hacía.
Así encontró José gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseía.
Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el Señor bendijo la casa del egipcio por causa de José; y la bendición del Señor estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campo. Gen 39:1-5

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miércoles, 9 de julio de 2014

Dios no falla

¿Cuántas veces has dudado de lo que Dios hará en tu vida?, ¿Cuántas veces al ver que las circunstancias no te favorecen has pensando que hay cosas en tu vida que ya no podrás cumplir?, y es que a veces por alguna extraña razón nos olvidamos quien fue quien prometió aquello de lo cual hoy hasta dudamos que se vaya a cumplir.
Durante mi vida he recibido diferentes promesas de parte de Dios, ha habido momentos largos de desiertos y anonimatos, tiempos en los que he llegado a pensar que ciertas promesas quizá no se cumplirán, no porque Dios no tenga el poder para cumplirlas, sino porque he visto que el panorama no me favorece y mi mente me ha creer que las cosas no van a mejorar.
Pero a través de esas experiencias a veces un tanto incomodas, esos tiempos de espera a veces más prolongados de lo que yo en realidad quisiera, he visto la mano poderosa de Dios asomarse siempre, léelo bien: SIEMPRE.
A pesar que no todo ha sido fácil en mi vida puedo dar testimonio firme y verdadero que Dios nunca ha dejado de asomar su poder sobre mi vida, aun en aquellos momentos que pienso que no merezco su intervención, Él siempre ha estado allí. Y es que es a través de esas experiencias que me he dado cuenta que Dios no falla, que Él siempre cumple y que a pesar del tiempo o los imprevistos que se presenten, Él tiene escrito un plan especial para mi vida que se ha de cumplir si o si.
Sigo siendo el mismo ser humano imperfecto y desesperado que quisiera ver las respuestas de Dios lo más rápido posible, pero también he aprendido que la espera vale la pena, que no hacer las cosas a la ligera trae ventaja y que no olvidar la aprobación de Dios en todo lo que vaya a hacer me da seguridad de éxito.
Quizá el panorama no pinte bien en tu vida los últimos días, quizá tu mente te quiera hacer creer que no mereces que Dios cumpla con su promesa para con tu vida. Quizá el desierto por el que has estado pasando se a convertido en un camino muy largo o el tiempo de espera ha sobrepasado tu paciencia, pero aun y con todo eso tienes que estar seguro que Dios no falla, que el ha de cumplir y de la forma menos pensada.
Hoy te invito a que juntos podamos renovar nuestra fe, que la espera aparentemente larga la podamos sobrellevar a través de la confianza de que Él ha de cumplir porque Dios nunca falla.
No importa el panorama, el tiempo, las circunstancias que te rodeen, los comentarios de las personas cercanas a ti, ni lo que tu misma mente te quiera hacer creer, lo que realmente importa es que DIOS NO FALLA y Él hará en tu vida lo que ha prometido hacer, pase lo que pase, Dios cumplirá.
Recuerda:
¡Dios no falla!
"El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida,
pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre.
No me abandones, porque tú me creaste."
Salmos 138:8 (Nueva Traducción Viviente)
Autor: Enrique Monterroza
Escrito el 11 de Febrero de 2014
Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

lunes, 30 de junio de 2014

No es el Tamaño del Problema, sino cómo Manejo el Problema

El 1 de marzo de 1997, Greg estaba en Bossier City, Louisiana, adonde había viajado desde su casa en Kentucky para asistir a mi conferencia de dos días sobre liderazgo.

Cuando la conferencia concluyó, abordó un avión y se dirigió a St. Louis en la primera etapa del viaje de regreso a su casa, pensando con entusiasmo en la forma de poner en acción el entrenamiento sobre liderazgo que había recibido.

Cuando llegó al aeropuerto en St. Louis para tomar su conexión a Lexington, se sorprendió al descubrir que su vuelo estaba atrasado debido al mal tiempo en Kentucky. Cuando la demora se transformó en la cancelación del vuelo, Greg tuvo que quedarse a pasar la noche en St. Louis. En realidad, no le dio mucha importancia al percance. Estaba acostumbrado a viajar y sabía que tales situaciones suelen presentarse. A la mañana siguiente, tomó el primer vuelo que lo sacó de St. Louis.

Solo cuando aterrizó en Lexington se dio cuenta de la magnitud del problema causado por el mal tiempo.

Mientras conducía desde el aeropuerto rumbo al norte, hacia Cynthiana, empezó a ver los efectos de la lluvia torrencial que había hecho que su vuelo fuera cancelado. Cuando supo que el río Licking, que pasaba por Cynthiana se había desbordado, empezó a preocuparse por su tienda. Se fue directamente hacia allá, esperando encontrarse con que todo estaba bien. La distancia de treinta millas se le hicieron una eternidad.

Cuando finalmente llegó, encontró que toda el área estaba inundada. A doscientos metros de su tienda, pudo ver únicamente el techo y el letrero: PAYLESS FOOD CENTER. El resto estaba bajo agua.

Desmoralizado, se dirigió a su casa, pero ni siquiera pudo llegar cerca.

Durante tres días vivió con su hermana en Lexington, esperando que el nivel del agua bajara y pensando qué podría hacer. Llamó a su agente de seguro para descubrir que las cosas se ponían peor. Tenía todos los seguros imaginables, menos el de inundación. El seguro no le servía de nada.

Entre esto y aquello, transcurrieron cinco días hasta que pudo entrar a la tienda. Cuando abrió las puertas, se encontró con una devastación total.

Ahí estaba, parado en medio de quinientos mil dólares en mercadería y bienes totalmente destruidos. La caja registradora electrónica estaba llena de agua sucia, y una cámara frigorífica de quinientas libras donde acostumbraba tener las bolsas de hielo, había sido alzada por el agua y lanzada sobre uno de los mesones de la tienda. Era la clase de situaciones que hace que cualquiera persona desee salir de allí, cerrar las puertas y no volver jamás.

«Hasta ese punto, no tenía salida», recuerda Greg. Al darse cuenta que la tragedia había hecho fracasar su negocio, pudo haberse dado por derrotado.

«Pude haberme declarado en bancarrota, pero rehusé hacer eso. Fue en ese momento que recordé los principios sobre liderazgo que había aprendido solo unos días atrás. No es lo que me suceda a mí, sino lo que sucede en mí. No es el tamaño del problema, sino cómo manejo el problema. Cuando caigo, tengo que levantarme. Estaba decidido a superar esa experiencia».

Se aseguró que el edificio estuviera aun estructuralmente sólido aunque el interior no sirviera para nada. Todo lo que había adentro hubo que retirarlo, a mano.

Fue necesario hacer veintidós viajes de camión para limpiar completamente el interior de basura.

Fue necesario reemplazar todas las cajas registradoras. Hasta el piso hubo que ponerlo nuevo. Greg y su personal trabajaron incansablemente de la mañana a la noche. Después de una inversión de un millón de dólares, la tienda pudo ser abierta nuevamente y todo ocurrió en nada menos que en dieciséis milagrosos días.

La tienda permaneció cerrada solo veintiún días después de la inundación.

Maxwell, John C.: El Lado Positivo Del Fracaso; Failing Forward. Thomas Nelson, Inc., 2000; 2003, S. 76

Lo importante en la vida es no darse por vencido, sino volver a empezar. Con Dios siempre hay un día para un nuevo comienzo. El hace nueva todas las cosas y nos invita a cambiar nuestra actitud.

Grita de júbilo, oh estéril, la que no ha dado a luz; prorrumpe en gritos de júbilo y clama en alta voz, la que no ha estado de parto; porque son más los hijos de la desolada que los hijos de la casada-dice el SEÑOR.Ensancha el lugar de tu tienda, extiende las cortinas de tus moradas, no escatimes; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás hacia la derecha y hacia la izquierda; tu descendencia poseerá naciones,y poblarán ciudades desoladas. Isaías 54:1-3

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Reflexiones- Renuevo.net

domingo, 29 de junio de 2014

Dios responde a nuestras oraciones

"Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!" Mateo 7:11

"Si Dios en Verdad Me Escucha ¿Por Qué a Veces Siento Que No lo Hace?

¿Ha estado orando por algo? Aunque a veces pueda sentir que Dios no escucha sus oraciones, la Biblia y la experiencia nos ayuda a saber que a Dios le encanta decir "si" a las peticiones de Sus hijos. A veces sus respuestas no son lo que esperamos, pero Él promete que suplirá todas las necesidades de sus hijos amados.

Dios Puede Responder "Si"

El Señor quiere que le busquemos solo a Él. Él prometió: "Clama a mí y te responderé" (Jeremías 33:3). La Biblia nos instruye a que "Oremos en el Espíritu en todo momento." (Efesios 6:18). Cuando usted cree en Jesús como su Salvador, se convierte en un hijo de Dios. Jesús, el Hijo de Dios, le dijo a sus seguidores que "pidan directamente al Padre, y él les concederá la petición, porque piden en mi nombre." (Juan 16:23). ¡Dios le ama porque usted es Su hijo! Tal vez Él está listo para responder "si" a su oración.

La Oración Poderosa

Cuando oremos debemos recordar que "sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad." (Hebreos 11:6). Jesús habló acerca de este tipo de fe cuando dijo: "ustedes pueden orar por cualquier cosa y si creen que lo han recibido, será suyo." (Marcos 11:24). Pero también nos advirtió que. "Cuando estén orando, primero perdonen a todo aquel contra quien guarden rencor, para que su Padre que está en el cielo también les perdone a ustedes sus pecados." (Marcos 11:25)

La mejor lección de vida

Soy director de ventas en una compañía de distribución grande y, diariamente, comparto un pensamiento o cita con mi personal. Hoy les compartí la historia de Frank, el joven de Taco Bell para reiterar la importancia de "lanzar" sólo lo positivo a nuestros clientes y compañeros de trabajo para asegurarnos que lo positivo "regrese a nosotros".

Hoy iba tarde para almorzar y, como suele pasar, me detuve a comprar comida chatarra, pero no en cualquier lugar. Necesito una dosis de Frank... posiblemente el mejor empleado de ventanilla de comida rápida con que jamás me he tropezado.

Frank siempre saluda a los clientes con una exhuberancia indescriptible. Es supremamente conocedor de sus productos, y eficiente en mostrarles sus opciones. Él dispensa alegría con su comida rápida con especial carisma.

En un reciente seminario de atención al cliente, me pidieron que compartiese mi mejor experiencia de servicio al cliente y compartí mi secreto con todos. Cuando necesito un empujón en mi día, voy a este particular restaurante de comida rápida por una dosis del entusiasmo de Frank. Me sorprendí al escuchar que muchos en el salón también habían conocido a Frank y que sentían lo mismo que yo. ¿Sabrá Frank a cuántas vidas ha tocado? Probablemente no. Nunca se lo he dicho personalmente, por temor de hacer esperar al auto que espera, ansioso, detrás de mí en la línea.

En cada interacción que uno tiene con alguien, uno tiene la oportunidad de saludarlo con entusiasmo y exhuberancia, lo que generalmente nos será reciprocado. Nunca sabremos cuántas vidas hemos tocado, porque la mayoría de las personas no compartirán esa información con nosotros, pero la próxima vez que vayamos la milla extra para complacer a alguien, ya sea a través de un saludo entusiasta por teléfono o al mantener abierta la puerta para alguien, sepamos que son las cosas pequeñas las que hacen la mayor diferencia en la vida de la gente.

Si evitamos el contacto con otros, ellos harán lo mismo. Si buscamos contacto con otros, y agregamos a ese contacto un gozo en la interacción, tendremos la oportunidad de alegrar su día... como Frank lo ha hecho en mi caso en tantas ocasiones.

Una vez compartí mi anécdota con Frank, a la gerencia de Taco Bell, y me hicieron saber cuán afortunados se sentían de tener a Frank en su equipo.

Descubrimos también que Frank había dado charlas a organizaciones locales sobre atención al cliente, por lo que le pedimos que visitara nuestra compañía para compartir su sabiduría. Descubrimos que, Frank, es el Gerente General del Taco Bell local, y desde que le enviaron a esa sucursal unos años antes, las ventas se han duplicado (lo que no nos sorprendió). Él trabaja el auto-rápido cada día.

¡Qué gran ejemplo para sus empleados el que se remangue la camisa y trabaje junto a ellos! Su charla a nuestro grupo fue tan inspiradora que todos salimos con una nueva perspectiva de la atención al cliente y con hambre por tacos.

Kim Patterson, copyright 2005 (editado)

Jesús nos dió ejemplo, vino a tierra para enseñarnos cómo operar. La mejor lección que se comparte en la vida es el ejemplo. Vivamos de tal manera que otros vean ejemplo en nosotros hoy.

Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. Juan 13:15

Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros. 1 Corintios 4:6

Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Fil 3:17

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sábado, 28 de junio de 2014

Luz verde


Camina por fe

Hay cosas que realmente no entendemos, situaciones que pasan que aunque quisiéramos hallar una respuesta simplemente no la encontramos. Y es que no todo en la vida va ser completamente claro, hay cosas de las cuales no encontraremos una explicación.
El día de ayer mientras meditaba en esto se me vino a mi mente una frase que escribí hace tiempo que dice: "No vivo por lo que veo, sino por lo que creo". Y es que está es la realidad de mi relación personal con Dios y tendría que ser la realidad de cada uno de aquellos que han decidido tomar este camino de fe.
Nuestra fe no se basa en lo que vemos, sino en lo que no vemos, pero que sabemos que recibiremos. Mi fe no se basa en los sucesos que ocurran, sino en el Dios que gobierna todo suceso. Eso me lleva a descansar en el hecho de que mi confianza en Dios es la garantía y seguridad que pase lo que pase todo estará bien.
Quizá los últimos días has visto como todo se pone totalmente contrario a lo que has pedido o a lo que quisieras ver. Quizá las cosas no están saliendo como las planeaste o simplemente parece que todo se dio vuelta y nada jamás volverá a ser igual.
Hoy te pregunto: ¿A quien le crees?, ¿Le crees a los sucesos que están ocurriendo a tu alrededor o al Dios que gobierna todos los sucesos?, ¿Tú vista está puesta en las circunstancias antes que en Dios?, ¿Por qué te afliges al extremo si tú sabes que Dios es quien te protege?, ¿Por qué tu mirada sigue estando en los problemas y no en el Dios de las soluciones?
Hoy te invito a volver tu mirada hacia Dios, a reconocer que solo en Él encuentras las respuestas que necesitas y si no hay una respuesta por lo menos debes vivir seguro que estando a su lado todo estará bien.
No tienes que seguir viviendo por lo que ves, porque lo que ves muchas veces no será lo que te gustaría ver, en su lugar vive por lo que crees y tú crees en Dios quien a su tiempo obrará de una manera especial sobre tu vida dándote las respuestas que necesitas en el tiempo que Él estime perfecto.
Camina por fe y no por vista y entonces comenzarás a ver todo de forma diferente y descansaras en la seguridad que Dios te otorga.
¡Caminemos por fe!
"Vivimos por fe, no por vista."
2 Corintios 5:7 (Nueva Versión Internacional)
Autor: Enrique Monterroza
Escrito el 27 de Enero de 2014
Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

No Tengas Miedo

Tengo un antiguo soplador de hojas que uso para limpiar nuestro patio. Este soplador espurrea, sacude con ruido, echa humo, emite gases irritantes y es considerado por mi esposa (y probablemente por mis vecinos) sumamente ruidoso.

Sin embargo, nuestra vieja perra es totalmente indiferente al alboroto. Cuando enciendo el soplador ni siquiera levanta la cabeza, y se mueve con renuencia únicamente cuando soplo hojas o polvo en dirección suya. Eso es porque la perra confía en mí.

Un joven que de vez en cuando corta nuestro césped usa un soplador similar, pero nuestra perra no tolera al joven. Hace años, cuando era una cachorrita, el joven la molestaba con la máquina y ella nunca lo ha olvidado.

Ahora bien, cuando el joven entra en el patio tenemos que entrarla a la casa, porque le gruñe y le ladra. Son las mismas circunstancias, pero las manos que usan el soplador marcan la diferencia.

Lo mismo sucede con nosotros. Las circunstancias atemorizantes son menos problemáticas si confiamos en las manos que las controlan.

Si nuestro mundo y nuestra vida están gobernados por una fuerza desconsiderada e indiferente, tendríamos buenas razones para temer. Pero las manos que controlan el universo -las manos de Dios- son sabias y compasivas. Podemos confiar en ellas a pesar de nuestras circunstancias y no tener miedo.

. . . Dios es mi salvador, confiaré y no temeré. . . . -Isaías 12:2.

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No te confíes!!!

El partido de fútbol de esa mañana pronosticaba un excitante encuentro. Los changuitos estaban ansiosos por iniciar el partido. Se oye el silbato y empiezan a correr todos tras la bola, pases cortos, pases largos y allí van corriendo de un lado a otro, de extremo a extremo de la cancha, de pronto un tiro largo, largo, largo. La bola fue a parar justo en medio del pantano que se encontraba al otro lado de la cancha.

Los changuitos se paran la orilla del pantano pretendiendo alcanzar el balón apoyados con un palo, otro tira una piedra y nada. De pronto un osado y valiente changuito va dando semejantes saltos hasta llegar donde la bola. La sujeta, mientras el resto de changos desde la orilla le aplaudían y animaban. De pronto el changuito se empieza a hundir, mientras mas se movía pretendiendo avanzar o salir mas se hundía.

Los changos expectantes gritaban: ¡Sálvate a ti mismo! ¡Sálvate a ti mismo!. Ante los animosos gritos el changuito se sujeta a sus propias orejas y empieza a tirar hacia arriba, pretendiendo salvarse a si mismo de hundirse.

"Confía de todo corazón en el Señor y no en tu propia inteligencia" Prov. 3.5

A mi juicio esta es una de las escrituras mas retadoras al orgullo humano que se cree demasiado sabio, que se cree que por sus propios medios saldrá avante.

Los que hemos tenido la oportunidad de estudiar una profesión, obtener algún diplomado o lograr una carrera profesional exitosa, incluso los que han alcanzado una posición social, económica o laboral trascendente, nos encontramos de pronto en medio del pantano al igual que el changuito de la anécdota. Tratar de salir solos de nuestros problemas, pretender hacer las cosas sin ayuda o peor aún, fingir que no necesitamos de nadie para salir adelante en la vida es la peor de las falacias.

El libro de proverbios nos muestra los beneficios que ofrece la Sabiduría, entregarse por completo en buscar inteligencia y buen juicio como si buscara plata o un tesoro escondido.

"Las enseñanzas son una lámpara encendida; las correcciones y los consejos son el camino de la vida" Proverbios. 6.23
"Mira siempre adelante, mira siempre de frente. Fíjate bien en donde pones los pies, y siempre pisarás en terreno firme". Proverbios. 4.25-26

Psic. Patricia Villanueva
[email protected]

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martes, 24 de junio de 2014

El reflejo de tu comunión


Las muchas palabras pueden abundar en nuestra boca, pero solo se quedan en palabras cuando nuestras acciones no son el reflejo de esas palabras.
Tú puedes hablar muy bonito, puedes saber mucho de la Biblia, puedes orar de una forma excelente, tu voz puede parecerse a la de un ser angelical, pero si tu vida no refleja todo lo que dices, entonces es un vil mentira.
En el cristianismo lo que cuenta son las acciones y no tan solo las palabras. Si yo digo amar a Dios pero mi vida es desordenada y vacía en cuando a mis acciones, entonces ¿Dónde está el amor que digo tener por Dios?, ese amor me tendría que llevar a vivir una vida agradable a Dios, una vida que refleje mi amor por Dios, una vida que tendría que ser ejemplo para otros que cómo yo aman y quieren obedecer a Dios.
Hoy en día todos nos hacemos sabios, queriendo dar consejos a medio mundo de lo que tienen o no tienen que hacer. Las redes sociales hoy están llenas de gente "sabia" que escribe cada frase que se le viene a la mente sin pensar realmente si es acertado lo que se dice o no. Por ejemplo: Mientras muchos "cristianos" se esmeran en recalcarle a la gente que no tienen que orar en su "Facebook" porque Dios no tiene Facebook, yo leo la Biblia que dice: "Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda." 1 Timoteo 2:8 (Reina-Valera 1960). Ahora bien, yo me hago una pregunta: ¿Qué prefiere Dios?, ¿Qué escribamos oraciones en nuestros muros de Facebook o que publiquemos fotos "sexys", videos "chistosos", memes, palabras y frases fuera de lugar que dejan en evidencia lo que nuestro corazón contiene?, yo no se usted, pero en lo personal prefiero que escriban cuantas oraciones quieran en su Facebook, porque aunque algunos lo pueden interpretar de "exhibicionismo religioso", otros lo podemos catalogar como un momento de comunión con Dios, porque escribir esas palabras solo pudo ser consecuencia de un momento en que se pensó y se dedico para Dios. Si, si, si, la Biblia dice que oremos en lo secreto, y nuestro Padre que esta en lo secreto nos recompensará en publico(Mateo 6:6), pero insisto: Es preferible escribir oraciones en tu Facebook que escribir otra clase de publicaciones que lo único que hacen es dejar en evidencia el mal testimonio que das y la falta de comunión con Dios que hay en ti. Con esto no quiero decirte lo que tienes o no que publicar en tu muro, eres libre de escribir y publicar lo que quieras, pero por favor, si eres cristiano de verdad no evites que otros quieran manifestar en publico lo que tú no puedes o no quieres y lejos de hacer, permites que tus publicaciones sean hasta de tropiezo a otros que lastimosamente te tienen como ejemplo de cristiano.
Lo que haces o dices es el reflejo de tu comunión, no me vengas a decir que amas a Dios, que eres un excelente cristiano, si tu testimonio o tu vocabulario no reflejan que eso es así.
Jesús lo dijo de está manera:
"Cada árbol se conoce por los frutos que produce. De una planta de espinos no se pueden recoger higos ni uvas. La gente buena siempre hace el bien, porque el bien habita en su corazón. La gente mala siempre hace el mal, porque en su corazón está el mal. Las palabras que salen de tu boca muestran lo que hay en tu corazón.»
Jesús continuó diciendo: «Ustedes dicen que yo soy su Señor y su dueño, pero no hacen lo que yo les ordeno."
Lucas 6:44-46 (Traducción en lenguaje actual)
Hoy quiero invitarte a honrar a Dios con lo que haces, con lo que dices y hasta con lo que piensas. Dios se merece todo nuestro esfuerzo, él se merece que intentemos y logremos cada día ser mejores para Él.
Que nuestras acciones honren a Dios y hablen en bien de Él porque al fin y al cabo nosotros somos representantes de Cristo en este mundo, aunque no quisiéramos que fuera así la gente pone su mirada en nosotros y en lo que hacemos y una de las mejores formas de ganar a la gente para Cristo es demostrarles que hemos sido transformados por su poder y que ya no somos los mismos que antes y que ahora vivimos para Dios.
¡Tu testimonio y tus palabras son el reflejo de tu comunión con Dios!
Autor: Enrique Monterroza
Escrito el 21 de Enero de 2014

jueves, 5 de junio de 2014

Cincuenta maneras de amar a su pareja


1. Primero ámese cada uno a sí mismo.
2. Empiecen el día abrazándose.
3. Desayunen en la cama.
4. Díganse te amo cada vez que se separen.
5. Elógiense en forma espontánea y sincera.
6. Reconozcan y festejen sus diferencias.
7. Vivan cada día como si fuera el último.
8. Escríbanse cartas de amor inesperadas.
9. Planten una semilla juntos y cuídenla hasta su madurez.
10. Salgan juntos una vez por semana.







11. Envíe flores sin razón alguna.
12. Acepte y âme a los imagos y la familia del otro.
13. Escríbanse notas que digan te amo y colóquenlas por toda la casa.
14. Deténganse e inhalen el aroma de las rosas.
15. Bésense sorpresivamente.
16. Disfruten hermosas puestas de sol juntos.
17. Sean sinceros al disculparse.
18. Sean indulgentes.
19. Recuerden el día en que se enamoraron, y reconstrúyanlo.
20. Tómense de las manos.
21. Díganse te amo con los ojos.
22. Permita que ella llore en sus brazos.
23. Exprésele que lo comprende.
24. Brinden por su amor y compromiso.
25. Hagan algo que los anime.
26. Permítale que ello lo dirija cuando esté perdido.
27. Ríanse de sus chistes.
28. Aprecien su belleza interior.
29. Hagan las tareas de la otra persona por un día.
30. Alienten sueños maravillosos.
31. Exprésense muestras de afecto en público.
32. Dense masajes amorosos sin restricciones.
33. Escriban un diario de su amor y registren momentos especiales.
34. Tranquilice los temores del otro.
35. Caminen descalzos juntos por la playa.
36. pídale a ella que se case de nuevo con usted.
37. Responda con un sí.
38. Respétense el uno al otro.
39. Sea el mayor admirador de us pareja.
40. Dé el amor que su pareja desea recibir.
41. Dé el amor que usted desea recibir.
42. Muestre interés en el trabajo del otro.
43. Trabajen juntos en un proyecto.
44. Constrúyanse una fortaleza con mantas.
45. Colúmpiense tan alto como puedan en un columpio a la luz de la luna.
46. Hagan un día de campo dentro de casa en un día lluvioso.
47. Nunca se acuesten enojados.
48. Ponga a su pareja primero en sus oraciones.
49. Dense un beso de buenas noches.
50. Duerman muy juntos.

Mark y Chrissy Donnelly

1 Corintios 13: 4-8
"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser.

sábado, 31 de mayo de 2014

Reflexiones - ¡Que tenga un muy buen día!

Un día me encontraba en la fila de una tienda de provisiones detrás de un hombre que estaba pagando su compra. Cuando terminó, el empleado lo despidió diciendo alegremente: "¡Qué tenga muy buen día!"

Para sorpresa del empleado (y mía también), el hombre explotó en ira: "Éste es uno de los peores días de mi vida -gritó-. ¿Cómo voy a tener muy buen día?" Y con eso salió de la tienda estallando en cólera.

Comprendo la frustración de ese hombre; yo también he tenido días "malos" sobre los cuales no tengo control. ¿Cómo puedo tener muy buen día -me pregunto- cuando no tengo control sobre ello? Entonces recuerdo estas palabras: "Este es el día que el Señor ha hecho" (Salmo 118:24).

El Señor ha hecho todos los días, y mi Padre va a demostrar hoy su fuerza a mi favor. Él tiene control sobre todas las cosas en él, hasta las cosas difíciles que me van a pasar. Todos los acontecimientos han pasado por su sabiduría y amor, y son oportunidades que yo tengo de crecer en la fe. "Para siempre es su misericordia" (v.1). "El Señor está a mi favor; no temeré" (v.6).

Ahora, cuando la gente me despide deseándome muy buen día, contesto: "Yo no tengo control sobre eso, pero doy gracias por lo que sea que suceda, y me regocijo. . . pues este es el día que el Señor ha hecho." -DHR

Tomado de Nuestro Pan Diario 2005
Salmo 118:24.
Este es el día que el Señor ha hecho; regocijémonos y alegrémonos en él.

 

refle-dia

miércoles, 28 de mayo de 2014

Arco Iris

Cuando Fernando de Lesseps oyó que Mohamed Said, su amigo de la infancia, había sido nombrado virrey de Egipto, no perdió tiempo en dirigirse al Cairo.

Ambos hombres estaban de buen humor cuando se encontraron en las afueras de Alejandría, el 13 de noviembre de 1854.

De Lesseps había venido a Egipto para hablar con Said acerca de la idea de un canal que él tenía, pero no la expuso inmediatamente.

En su lugar, esperó una señal de Dios. Cuando se levantó a la mañana antes del amanecer, supo que el momento había llegado.

Más tarde escribió: "Los rayos del sol ya iluminaban el horizonte al oriente; al occidente aún todo estaba oscuro y nublado.
Súbitamente vi un arco iris de vívidos colores extendiéndose en el cielo de este a oeste.

Debo admitir que mi corazón golpeaba aceleradamente, por... esta señal de un pacto... parecía presagiar que había llegado el momento de la unión entre el este y el oeste".

De Lesseps se dirigió inmediatamente a la tienda de Said y, antes de terminar el día, su proposición para la construcción del gran canal de Suez se había aprobado.

Puede ser que Dios no le envíe un arco iris como señal, pero su pacto con usted es seguro.

¿Por qué no mirar hoy hacia Él en busca de respuestas, tanto por las ideas innovadoras que necesita como por el tiempo preciso en el cual hacerlas?

Lo imposible se desvanece cuando un hombre de la mano de Dios se enfrenta a una montaña.

Mateo 19:26
Y mirándolos Jesús, les dijo:
Para los hombres esto es imposible;
Más para Dios todo es posible.

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